El arzobispo de Compostela preside celebraciones en torno a las reliquias del Apóstol durante una visita pastoral a Italia.
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El arzobispo Francisco José Prieto Fernández, de Santiago de Compostela, ha presidido una visita pastoral a la parroquia de San Giacomo en Matera los días 12 y 13 de julio de 2026, durante la cual trasladó las reliquias del Apóstol Santiago desde el Santuario compostelano. El evento ha sido considerado de gran importancia espiritual, eclesial y cultural para la comunidad materana.
Las reliquias, custodiadas en la Catedral de Santiago de Compostela, han sido objeto de veneración pública durante las celebraciones eucarísticas, brindando a los fieles de Matera la oportunidad de vivir un acontecimiento extraordinario. Este intercambio fortalece los lazos históricos y espirituales entre ambas Iglesias, unidas por la tradición de la peregrinación y la acogida al peregrino.
Durante la jornada se desarrolló un seminario titulado «Peregrinos y peregrinación. El Camino de Santiago» en la parroquia de San Giacomo, dedicado a profundizar en las dimensiones histórica, cultural y espiritual de la peregrinación jacobea. Representantes de la Archidiócesis de Compostela compartieron experiencias y reflexiones sobre el valor de la peregrinación como itinerario de fe, encuentro y crecimiento personal.
El arzobispo Prieto subrayó que la visita representa una manifestación concreta de la comunión entre las Iglesias particulares. «Vivimos una fraternidad entre Santiago de Compostela y esta parroquia de Matera», afirmó, destacando que el Camino sigue siendo una invitación a todas las comunidades cristianas para recorrer juntas el sendero de la fe. Invitó a los fieles a experimentar la peregrinación como vivencia comunitaria que conduce al encuentro con el Señor, enfatizando que llegar a Compostela no es la meta definitiva del cristiano, sino un signo que remite a la comunión plena con Dios.
En su reflexión sobre Santiago el Mayor, el arzobispo recordó su vocación como discípulo llamado por Cristo a anunciar el Evangelio, una misión vigente para la Iglesia actual: dar testimonio de una fe apostólica vivida con alegría, esperanza y espíritu misionero.
El vicario general José Andrés Fernández Farto, de la Archidiócesis, ofreció una reflexión sobre la realidad actual del Camino de Santiago y su evolución en las últimas décadas. Destacó cómo la ruta ha trascendido de ser una tradición profundamente arraigada en Europa a convertirse en un fenómeno de alcance mundial, atrayendo cada año a peregrinos de todos los continentes y perfiles diversos.
A pesar de la internacionalización y la incorporación de nuevas herramientas tecnológicas, Fernández Farto subrayó que el Camino mantiene su esencia como espacio de silencio, reflexión y búsqueda de sentido. Recordó que la experiencia jacobea sigue marcada por valores como el esfuerzo compartido, la hospitalidad y la apertura al encuentro con el otro, otorgando al Camino una profunda relevancia en la sociedad actual.
Los responsables de la parroquia de San Giacomo calificaron la presencia del arzobispo y de las reliquias como «una gracia de Dios» y un acontecimiento que quedará grabado en la memoria de la comunidad parroquial y de toda Matera. Expresaron su deseo de que esta visita sea el inicio de un camino de colaboración y hermanamiento con la Iglesia Compostelana, inspirado en la figura del Apóstol y en la experiencia compartida de la peregrinación.
El evento se produce en el contexto de creciente interés por el Camino de Santiago entre los fieles italianos, especialmente en la región de Basilicata, desde donde cada año numerosos peregrinos inician la ruta jacobea hacia Compostela. El arzobispo Prieto animó a descubrir el Camino como espacio privilegiado para la conversión, el encuentro con Dios y con los hermanos, así como para el redescubrimiento del sentido profundo de la existencia.
Las celebraciones concluyeron con una Eucaristía presidida por el arzobispo en la parroquia de San Giacomo, en la que numerosos fieles tuvieron oportunidad de venerar las reliquias del Apóstol y recibir la bendición con ellas. Este gesto, cargado de simbolismo, expresa la cercanía espiritual entre Compostela y Matera, reforzando la vocación universal de Santiago como lugar de encuentro, acogida y esperanza para peregrinos de todo el mundo.
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