El obispo de Barbastro-Monzón presenta un innovador modelo de Iglesia centrado en la familia durante un curso de formación pastoral celebrado en Guadarrama del 9 al 12 de julio.
Último boletín
El obispo de Barbastro-Monzón, Don Ángel, ha presentado un innovador modelo de Iglesia en el Curso de formación de agentes de Pastoral de Familia y Vida, celebrado en Guadarrama del 9 al 12 de julio de 2026. Este encuentro, que se desarrolló bajo el lema "Una sola carne: elogio de la monogamia", incluyó una eucaristía presidida por el prelado en la primera jornada del evento.
Durante su homilía, titulada «Una Iglesia que aprende a ser familia de familias», Don Ángel estableció un vínculo entre las conclusiones de la reciente visita apostólica del Papa León XIV a España y la realidad de la Diócesis de Barbastro-Monzón. El obispo hizo un llamado a superar las viejas inercias institucionales y a adoptar un modelo eclesial que sea plenamente sinodal y relacional.
El prelado describió la actualidad como «extraña», destacando una paradoja tecnológica: «Nunca habíamos estado tan conectados y, sin embargo, nunca habíamos estado tan solos». A partir de esta observación, resaltó la importancia del encuentro, una de las palabras clave en las alocuciones del Papa León XIV durante su visita a España. En este contexto, Don Ángel instó a una reforma de las estructuras pastorales, afirmando que «hoy el Espíritu nos está diciendo algo mucho más revolucionario: la familia no es solamente objeto de evangelización; es sujeto evangelizador».
El obispo subrayó que los hogares no deben ser considerados un «problema que resolver», sino una «vocación que despertar y una misión que enviar». Este enfoque se alinea con las iniciativas que la Diócesis de Barbastro-Monzón ha estado implementando.
En este sentido, Don Ángel introdujo el concepto de «vocacionalizar la diócesis», aclarando que no se refiere únicamente al fomento de vocaciones sacerdotales o religiosas, sino al redescubrimiento del llamamiento personal de Dios a cada bautizado, en la complementariedad del matrimonio, la vida consagrada y el ministerio ordenado. «Nadie sobra. Nadie sustituye a nadie… Pero todos somos necesarios. ¡Todos, todos, todos!», exclamó, evocando los ecos de las enseñanzas pontificias.
El obispo concluyó con un enérgico llamamiento a los delegados eclesiales presentes en Guadarrama, instándolos a no tener miedo y a presentar a la sociedad española la belleza del amor fiel, el valor sagrado de la mesa compartida, el respeto hacia las raíces que representan los mayores y la comprensión de los hijos como un regalo para el mundo. La misión urgente, enfatizó, no es construir una Iglesia con familias, sino «una Iglesia que vuelva a parecerse a una familia».
Las jornadas formativas continuaron hasta el domingo 12 de julio, y contaron con ponencias de gran relevancia teológica y pastoral, a cargo de figuras destacadas como Mons. José Mazuelos y la subsecretaria del Dicasterio para los Laicos, la Familia y la Vida de la Santa Sede, Gabriella Gambino.
Participa en la conversación con respeto. Tu comentario se publicará automáticamente, aunque podrá ser retirado por la redacción.

Comentarios (0)